ZvĂ«rnec estĂĄ a cuarenta minutos al sur de VlorĂ«, en la costa albanesa, y hasta hace una quincena la mayorĂa de nosotros no habrĂamos podido decirlo con certeza. Es el tipo de nombre que se asienta ligeramente en la boca: dos sĂlabas, un comienzo suave, el eco tenue de algo veneciano o eslavo segĂșn el siglo desde el que se escuche. El pueblo en sĂ es pequeño. La laguna cercana es zona de anidaciĂłn de flamencos. Las protestas que comenzaron allĂ a finales de mayo 1022 se han extendido ahora a Tirana, a diecisiete ciudades de Europa y NorteamĂ©rica 1518, y a la expresiĂłn provisional 'RevoluciĂłn de los Flamencos', que es lo que ocurre cuando un movimiento necesita un nombre antes de haber decidido quĂ© es.
âZvĂ«rnec es el tipo de nombre que se asienta ligeramente en la boca: dos sĂlabas, un comienzo suave, el eco tenue de algo veneciano o eslavo segĂșn el siglo desde el que se escuche.â
The Guardian nos cuenta 17 que las protestas comenzaron por un proyecto de complejo de lujo respaldado por Jared Kushner. Wikipedia, en su ediciĂłn ucraniana 10, señala que los flamencos que anidan en la zona se convirtieron en uno de los sĂmbolos de los manifestantes. El complejo ha de construirse en la isla de Sazan y en la costa cerca de ZvĂ«rnec; el terreno estĂĄ protegido ambientalmente; segĂșn se informa, el proyecto vale mĂĄs de 4.000 millones de euros 4. Miles de personas han marchado en Tirana 7910 pidiendo la dimisiĂłn del primer ministro Edi Rama, quien apoya el proyecto y ha caracterizado las protestas, segĂșn mĂșltiples medios 7101222, como parte de una 'guerra hĂbrida' orquestada por los enemigos de Albania e Israel. El lĂder de la oposiciĂłn, Sali Berisha, tambiĂ©n apoya el complejo 1012. Los manifestantes quieren que ambos dimitan.
Lo que llama la atenciĂłn, al leer una treintena de artĂculos publicados en las Ășltimas veinticuatro horas, es cuĂĄnto de la historia se desarrolla en topĂłnimos. ZvĂ«rnec, NartĂ«, Sazan, VlorĂ«, Tirana: cada uno es una ubicaciĂłn, sĂ, pero tambiĂ©n una pequeña prueba de si el lector sabe dĂłnde estĂĄ Albania, quĂ© quiere y por quĂ© puede importar un flamenco. Las protestas tratan sobre corrupciĂłn, transparencia, derechos sobre la tierra, protecciĂłn ambiental, emigraciĂłn, el coste de los alimentos, el estado de los hospitales 21. TambiĂ©n tratan sobre una laguna de la que la mayorĂa no habĂamos oĂdo hablar hasta que llegaron los guardias de seguridad 820.
Balkanweb informa 6 de que cientos de miles marcharon por Tirana en lo que se describiĂł como el decimocuarto dĂa de protesta. Syri señala 5 que se han celebrado manifestaciones de la diĂĄspora en Roma, Ginebra, Berna, Nueva York y varias ciudades alemanas. Los titulares estĂĄn en albanĂ©s; las imĂĄgenes son de multitudes; el cĂĄntico, tal como lo traducen varias fuentes, es 'Rama, dimite'. Es el tipo de protesta que se lee, desde la distancia, como a la vez absolutamente especĂfica âesta tierra, este inversor, este primer ministroâ y absolutamente familiar. Un gobierno que no escucha. Un proyecto que no deberĂa haberse aprobado. Un topĂłnimo que se convierte, durante unas semanas, en la taquigrafĂa de todo lo demĂĄs.
ZvĂ«rnec sigue estando a cuarenta minutos al sur de VlorĂ«. Los flamencos, cabe imaginar, aĂșn no han volado.
