El 28 de febrero de 2026, tras los ataques conjuntos estadounidenses e israelíes que mataron al líder supremo Ali Jamenei, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el cierre del estrecho de Ormuz 124111317. En pocos días, el tráfico de petroleros por este punto de estrangulamiento —que transporta aproximadamente el 25% del petróleo mundial y el 20% del gas natural licuado 513— se desplomó un 70% 5141521222528. El barril de Brent alcanzó los 126 dólares el 8 de marzo 141521, el shock energético más abrupto desde los años setenta 14152122252729. La pregunta que los analistas siguen desentrañando: ¿fue esto puramente teatro de represalia, o diseñó Irán la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero 14152122252729 con fines económicos calculados?
“Las propias exportaciones petroleras de Irán ya estaban bajo intensas sanciones estadounidenses; bloquear Ormuz no empeoró materialmente la posición de ingresos de Teherán. Lo que sí hizo fue eliminar el 20% del suministro diario mundial de petróleo de un golpe, disparando los precios e infligiendo un dolor agudo a las economías importadoras de petróleo.”
La narrativa militar es clara. Múltiples medios informan de que Irán lanzó ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses, territorio israelí y aliados del Golfo 1521252829, y luego advirtió a los buques contra el tránsito 24. La Guardia Revolucionaria llevó a cabo al menos 21 ataques confirmados contra barcos comerciales entre el 28 de febrero y el 12 de marzo 1922, y colocó minas en el estrecho según CNN 29. Más de 150 embarcaciones fondearon fuera de la vía marítima esperando que amainara la tormenta 152122. Los datos de tráfico —una detención casi total— encajan con la disuasión: hacer el paso prohibitivamente arriesgado, y el flujo se detiene sin necesidad de hundir cada petrolero.
Sin embargo, la mecánica económica cuenta una historia más matizada. Las propias exportaciones petroleras de Irán ya estaban bajo intensas sanciones estadounidenses; bloquear Ormuz no empeoró materialmente la posición de ingresos de Teherán. Lo que sí hizo fue eliminar el 20% del suministro diario mundial de petróleo 15212228 de un golpe, disparando los precios e infligiendo un dolor agudo a las economías importadoras de petróleo —muchas de ellas aliadas de Estados Unidos o socias comerciales—. El Foro Económico Mundial señala que la crisis se propagó más allá del crudo a al menos otras nueve materias primas 10161820212223, incluidos aluminio, fertilizantes y helio 19. Las economías africanas dependientes del combustible del Golfo sufrieron aumentos de costes paralizantes 20; los conductores de matatu de Kenia se declararon en huelga por los precios del carburante a mediados de mayo 24. La FAO señaló inestabilidad en los mercados agroalimentarios mundiales 23. Irán, en efecto, convirtió el punto de estrangulamiento en arma no para proteger sus propios flujos —esos ya estaban estrangulados— sino para imponer costes sistémicos tanto a adversarios como a neutrales.
La cronología respalda esta lectura. El 9 de marzo, el presidente Trump declaró las fuerzas iraníes "destruidas" y Ormuz "reabierto" 51427—una afirmación contradicha por la continuación del bajo tráfico y el anuncio de Teherán en abril de un peaje de un millón de dólares para los buques en tránsito 14. Estados Unidos impuso su propio contrabloqueo de los puertos iraníes el 13 de abril 1513, creando lo que The Guardian denominó un "doble bloqueo" 27. A mediados de mayo, Trump había pedido ayuda a la OTAN y a China para reabrir el estrecho 51427, y Rusia —siempre alerta a las oportunidades— aumentó sus propias exportaciones energéticas para llenar el vacío y amortiguar las consecuencias de las sanciones 30. La crisis, en otras palabras, reorganizó las cadenas de suministro globales de maneras que debilitaron la influencia estadounidense y abrieron nuevos flujos de ingresos para Moscú.
Los motivos de Irán, entonces, parecen híbridos: castigar a los atacantes, sí, pero también demostrar que Teherán conserva un veto asimétrico sobre los flujos energéticos del Golfo incluso después de sufrir devastadores ataques aéreos. La caída del 70% en el tráfico 5141521222528 fue el mecanismo; el precio de 126 dólares del petróleo 141521 fue la señal. Para un petroestado estrangulado por las sanciones, controlar la válvula —incluso si ya no puedes usar tú mismo el oleoducto— sigue siendo una forma potente de coerción. La verdadera prueba será si Irán puede amenazar creíblemente con futuros cierres sin provocar un cordón naval estadounidense permanente. Hasta ahora, los datos sugieren que la caseta de peaje sigue en pie.

