La carta que puso las cosas en marcha
En el otoño de 2024, veintiocho organizaciones de vivienda —representando a constructores, agentes inmobiliarios, defensores de vivienda asequible y funcionarios de gobiernos locales— enviaron una carta inusual al Senado de Estados Unidos . La petición era sencilla: llevar la Ley ROAD to Housing a votación en el pleno. Lo extraordinario de la carta no era su contenido, sino sus firmantes. En un sector fracturado por líneas partidistas, geográficas y económicas, esta coalición representaba algo cercano al consenso. La crisis de vivienda se había vuelto tan aguda, el mercado tan disfuncional, que incluso adversarios naturales coincidían en que había que actuar.