El conflicto israelí-palestino ha acumulado 1.853 artículos en el índice de Hindsite: una medida no de resolución sino de entropía. La última entrada, un resumen de Wikipedia fechado esta semana, repasa la letanía familiar: ocupación desde 1967, asentamientos declarados ilegales por la Corte Internacional de Justicia, bloqueo de Gaza endurecido desde 2007 [1]. Lo llamativo no es la novedad sino la cualidad estática de la respuesta internacional. La 'solución de dos Estados basada en las fronteras de 1967', que según Wikipedia goza de amplio respaldo internacional [1], se ha convertido en un ensalmo diplomático: repetido en cumbres, consagrado en resoluciones y sistemáticamente sin aplicar.
Los ataques liderados por Hamás en 2023, que mataron a casi 1.200 personas en Israel [1], precipitaron una guerra que, según múltiples fuentes citadas por Wikipedia, causó 'destrucción generalizada, pérdida de vidas, desplazamiento masivo de población, una crisis humanitaria y una hambruna' en Gaza [1]. Expertos en derecho internacional, estudiosos del genocidio y organizaciones de derechos humanos han descrito las acciones posteriores de Israel en Gaza como genocidio [1]: acusaciones que, sea cual sea su mérito jurídico, señalan una ruptura profunda en cómo partes de la comunidad internacional enmarcan ahora la conducta militar israelí. Sin embargo, la maquinaria de rendición de cuentas permanece inerte. El fallo de la CIJ sobre la ocupación [1] se une a una pila de opiniones consultivas y vetos del Consejo de Seguridad.
