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Artículo n.º 44 · El informe de hoy
IlustraciónHindsite · Arte editorial

Los Knicks de la remontada son los Knicks de la química—y están a una victoria del título

La histórica remontada de Nueva York en las Finales no fue solo cuestión de táctica o talento—fue la culminación de una temporada demostrando que la fe colectiva supera al poder estelar.

### Las cifras que el Madison Square Garden preferiría olvidar

Cuando los San Antonio Spurs abandonaron la cancha al descanso del Partido 4 de las Finales de la NBA de 2026, llevaban una ventaja de 27 puntos—la mayor ventaja visitante al descanso en la historia de las Finales fuera de la burbuja pandémica [6, 17, 19]. Habían tirado con un 59,6% de acierto y encestado 14 triples en los primeros 24 minutos, estableciendo un récord de Finales de triples anotados en una mitad [17, 19, 23]. La longitud de Victor Wembanyama había asfixiado la zona; Devin Vassell había ido 4 de 4 desde el perímetro [19]. Según cualquier métrica analítica, el partido estaba resuelto. Los New York Knicks perdían 76–49, y la serie—que había oscilado violentamente entre el dominio de los Spurs y la improbable resistencia de los Knicks—parecía destinada a volver a San Antonio empatada a dos partidos.

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domingo, 14 de junio de 2026Explorar el archivo →