El hardware ya ha llegado
El primer centro de datos físico ya está en la Luna . No en un documento conceptual, no en una presentación para capital riesgo, sino instalado físicamente sobre el regolito lunar, procesando datos a 384.400 kilómetros del cable Ethernet más cercano. Este solo hecho marca un umbral cruzado, pero es apenas la primera salva de lo que se ha convertido en una carrera extraordinariamente concurrida —y trascendental— por trasladar la infraestructura computacional de la humanidad a la órbita.