Las cifras que se negaban a tener sentido
En las primeras horas tras cesar el temblor, las mediciones que llegaban a instituciones científicas de todo el mundo parecían imposibles. El eje de la Tierra se había desplazado aproximadamente diez centímetros . La rotación del planeta se había acelerado, acortando cada día en 1,6 microsegundos . La costa japonesa había sido empujada hasta dos metros y medio hacia el Pacífico . Y a 24 metros bajo la superficie marina, el propio lecho oceánico se había desgarrado lateralmente en un desplazamiento tan vasto que desafiaba la comprensión inmediata .